Que tu pareja no haya llevado condón o que simplemente se niegue a usarlo no es motivo para ponerte en riesgo y acceder a tener una relación sexual sin protección.
Utilizar el condón puede prevenir en un 98% las infecciones de transmisión sexual, como el virus de inmunodeficiencia humana (VIH), sífilis y el virus del papiloma humano.
En Panamá, menos del 10% de la población masculina sexualmente activa utiliza preservativo en sus relaciones sexuales, según aseveró en La Prensa este mes el doctor César Núñez, director regional del Programa Conjunto de las Naciones Unidas sobre el VIH/sida (Onusida) para América Latina.
De acuerdo con la Encuesta de Salud Sexual y Reproductiva (Enasser), el 66% de los hombres solteros no usó condón en la última relación sexual con una segunda pareja. El 71.2% de las mujeres solteras tampoco lo utilizó.
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Negociar con él. Existen muchas maneras de negociar con el hombre el uso del preservativo. Si él se rehúsa, la mujer, con su astucia y algunos juegos eróticos, puede ponérselo sin que él lo rechace. Pero antes de pretender negociar este tema, ella debe estar bien convencida y consciente de la responsabilidad que tiene de cuidarse y autoprotegerse.
“La mejor manera de convencerlo es que ella le hable de sus temores, cuando una mujer se acuesta con
un hombre, o viceversa, se acuesta con toda la historia sexual de la otra persona”, responde Elsie Othón, gerente de programas sociales de la Asociación Panameña para el Planeamiento de la Familia (Aplafa).
Cuando él lance excusas para no usar preservativo, tú puedes convencerlo con estas respuestas sinceras e ingeniosas sugeridas por Elsie Othón; la directora ejecutiva de Aplafa, Juana Cooke; el coordinador de Onusida Panamá y Costa Rica, doctor Ricardo García Bernal; y la coordinadora general de programas de Aid for Aids Panamá, Rita Banús.
“Yo estoy sano, yo me he cuidado”. Ante esta frase responde:
• “Yo sé que sí, pero vamos a tener una doble protección, no queremos que esta relación nos afecte”.
• “Yo sé que estás sano, pero te estoy hablando de tener relaciones de una manera más segura. De esta forma yo estaré mentalmente más tranquila y yo sé que tú vas a estarlo también”.
• “Yo también quiero estar contigo, pero quiero hacerlo disfrutando de este momento, sin temor de lo que pueda pasar después”.
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“¿Acaso crees que estoy enfermo?”.
• “No, ni yo lo estoy, pero prefiero que uses condón ya que podríamos tener una infección sin saberlo”.
• “No, pero yo solo puedo estar segura de mi comportamiento. Por mucho que te ame, no puedo estar segura de que no hayas tenido un desliz”.
“Es que no traje condón”.
• “No te preocupes, aquí cargo uno”.
Si él critica el que tengas uno e insinúa que eres promiscua, serenamente le respondes:
• “Es que yo me cuido y no hago las cosas a la ligera”.
• “Yo me planifico”.
• “Si no confías ni estás seguro de mí, entonces te conviene cuidarte”.
• Acaricia con el condón cerrado su cuerpo y dile: “Soy una chica moderna... y me cuido siempre”.
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“Es que no me gusta usarlo, no se siente nada”.
• “Si no sientes es porque no te lo han puesto bien. Déjame intentarlo yo”.
• “Déjame ponértelo yo para que veas que sí vas a sentir”.
• “He leído que con el condón las erecciones duran más.... y disfrutaré aún más al no pensar que me pegarás algo”.
• “Algunos dicen que reduce la sensación, pero estoy segura de que sentirás mucho más si seguimos, déjame demostrártelo”.
“No me lo quiero poner”.
• “Tranquilo, yo te lo pongo”.
“Si me detengo y me lo pongo perderé mi erección. Se me quitan las ganas”.
• “Vas a ver lo que hago para que mantengas las ganas”.
• “A mí las infecciones de transmisión sexual me quitan las ganas”.
• “No te detengas, yo te ayudo... vas a ver cómo vas a mantener la erección”.
“Vamos a intentarlo solo esta vez sin condón”.
• “No. Si tú quieres correr riesgos, no los corras conmigo”.
• “Esto es algo que vamos a disfrutar los dos.
No tenemos por qué arriesgarnos y que hayan consecuencias”.
• “Mi amor, con solo una vez basta para adquirir cualquier infección o quedar embarazada. Mejor protegernos”.
“Hagámoslo sin condón. Dame la prueba de amor”.
• “Si me amas de verdad, cuídame tú a mí”.
• “No, la prueba de amor es que me cuides”.
Si al final se sigue negando y no quiere ponérselo, dile...
• “Tú te lo pierdes”.
• “Sin condón ¡Nada!”.
¿Y si ella es la que no quiere?
Si es la mujer la que se niega a usar preservativo, el hombre puede negociar su uso y negarse a la relación si al final ella no cambia de opinión.
Él puede decirle: “nada de nada. Si dices que no has sentido, es porque no has estado conmigo”.
En el caso de que la mujer sea alérgica a algunos preservativos, su pareja debe conocer cuáles son los que puede usar y comprarlos, o ella misma puede llevarlos consigo.
5 datos acerca del condón
1. El preservativo puede ser incorporado en el juego previo o erotización antes de la relación sexual.
2. Un condón que ha sido guardado por más de 15 días en la cartera o en la guantera del carro no debe usarse. El calor al que ha sido expuesto pudo haberlo dañado.
3. Antes de usar el preservativo guardado en la cartera, verifique su fecha de vencimiento. Si está vencido no lo use.
4. Deseche el condón una vez usado. Jamás reutilice un preservativo. Use uno nuevo para cada encuentro sexual, aunque sean seguidos.
5. Solo los lubricantes a base de agua se pueden usar con preservativos. La vaselina abre pequeños poros en el condón y afecta su capacidad de protección.
‘Condón fest’ entre amigas
Para que la mujer se familiarice con los preservativos y sepa cómo colocarlos, Juana Cooke y Elsie Othón, de Aplafa, sugieren que entre amigas hagan un condom fest.
“Váyanse de shopping de preservativos, pruébenlos, conozcan sus sabores, sus olores”, expresa Cooke.
“No quieres aprender a poner un condón con la boca en el momento”, manifiesta Othón, a lo que Cooke agrega que “tienes que estar informada anteriormente, tienes que acostumbrarte a la sensación en la boca, pero sí hay formas de hacerlo”.
Cooke advierte de que el preservativo no se puede abrir con la boca o masticarlo porque se puede romper. “Si ya practicaste, no puedes perder el glamour. Hay formas de abrir un condón”.
Aclara que buscar información y estar preparada no son sinónimos de promiscuidad, sino de empoderamiento. “Hay cosas en la vida que uno no puede tomar a la ligera, que uno planifica... No hay cosa más sexi que un hombre y una mujer que saber cómo cuidarse y que lo hagan”. |