De la dirección
El 25 de noviembre se conmemora el Día Internacional de la No Violencia contra la Mujer. Existen muchas formas de violencia, una de las peores es quitarle la vida a una persona. Cada tanto tiempo se publica una noticia sobre un hombre que mata a su expareja y luego se suicida. Lamentablemente, algunos especialistas y periodistas siguen calificando estos casos como crímenes pasionales o asesinatos por amor. Tales calificativos refuerzan la idea de que en nombre de una pasión desmedida –“si no es mía no es de nadie más”– se llega a matar. Es como si este asesino fuera diferente a otros. No hay nada de amor en matar a la hija, a la hermana, a la nieta, a la amiga de alguien, y menos en arrebatarle la madre a unos hijos, a veces los propios hijos del asesino. No hay amor en fulminar el derecho más sagrado: la vida. |