Judith González Dormoi tiene 39 años. Camina apoyada en un bastón. Muchos movimientos, incluso tomar un teléfono, le suponen un esfuerzo extraordinario. Vive con parálisis cerebral. Agradece tanto las puertas que se le han abierto como las que se le han cerrado. El 3 de diciembre es el Día Internacional de las personas que viven con Discapacidad.
¿Qué frase te inspira? “Tú puedes hacerlo todo”. Mi mamá me lo decía y me lo dice. Antes no comprendía por qué me exigía tanto, ahora lo sé. Ella y mis abuelos me han apoyado.
¿Qué haces en la Secretaría Nacional de Discapacidad [Senadis]? Trabajo en Soporte Técnico. Ya tengo 5 años allí. Recibo los reportes, asigno las tareas y les doy seguimiento.
¿Qué facilidades ayudarían hoy a los niños con parálisis cerebral? Que sus padres no los escondan. Si los padres se abren, la sociedad también aceptará a los niños. A todo padre con un hijo con discapacidad le preocupa qué será de él cuando ya no esté para cuidarlo, por ello tienen que enseñarles a ser independientes, esa es la meta.
¿Esa ha sido tu meta? Sí (sonríe), vivo sola en Arraiján. Un vecino me trae hasta el límite de El Chorrillo, tomo un taxi y antes de las 7:00 estoy en mi oficina. En la tarde me llevan a la terminal y tomo un bus a mi casa. Soy independiente gracias a que tengo la oportunidad de trabajar.
¿Cómo es tomar un bus en tu condición? Al principio difícil. Ya no. Lo importante es darte a conocer con la gente, por eso digo “no escondan a sus hijos. No miren nuestra discapacidad, sino lo que podemos hacer”.
Adelante: En 1981, Judith González fue la primera niña símbolo del Teletón 20-30. Al graduarse en el Instituto Panameño de Habilitación Especial, le dijeron que sus créditos no eran válidos para la universidad. Volvió a estudiar la primaria y la secundaria. Está por licenciarse en informática con énfasis en auditoría de sistemas. Por sus logros, Senadis la nombró su abanderada de este año en el desfile del 3 de noviembre.
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