link
 
Inicio Quiénes somos Ediciones anteriores Email Buzón

Publicado el viernes 21 de diciembre de 2012
Edición No. 1187
Por la Sombrita
|
 
Salsa en Navidad
Roxana Muñoz

Le canta a la gente que invita a un gran parrandón en casa donde no falta el lechón, las bebidas y tampoco los paracaÍdas.

 

De este lado del mundo la Navidad suena a panderos de villancicos, pero también a timbales, güiro, conga y campana. Hablo de salsa. No de la que se come, pero sí de la que pone sabor a la vida.

De niña nunca le presté mayor atención, quizás porque siempre, todas las navidades estaba allí. Salía de las bocinas del tamaño de una casa que tenía algún vecino, o  se escuchaba en los buses “diablo rojo” de Panamá Viejo, y por supuesto en la radio.

Ahora le he tomado cariño. La salsa navideña habla de las fiestas como las celebramos en el trópico.  Le canta a la gente que invita a un gran parrandón en casa donde no falta el lechón, las bebidas y tampoco los paracaídas. Donde siempre hay cama pa tanta gente, aunque esa gente se limpie con las cortinas y deje el baño como piscina. Habla de una tía María que guarda alcohol bajo la cama. Y si bien el resto del año no bebía,  a las fiestas de fin de año no las perdonaba.

Héctor Lavoe, Ismael Rivera, Richie Ray y Bobby Cruz están entre los grandes que nos regalaron esta música. Mucha de ella tiene raíces puertorriqueñas. Una vez fui a Puerto Rico. Sentí como si caminara por una ciudad hermana de mi Panamá. Tal vez por el mar, por el Viejo San Juan, por su devoción por el béisbol y por esa chispa caribeña, esa picardía que ellos tienen y que es muy parecida a la nuestra.

Casi todas estas canciones se escribieron en las décadas de 1970 o 1980. ¡Uf! El tiempo voló.  Por eso es que nos sacan una sonrisa nostálgica y el efecto de una brusquita en los ojos. No, no son lágrimas. 

No importa dónde la escuche, termino imaginando una bocina ronca que repite mil cien veces:    Asalto de Navidad. O sonrío si oigo:     “Los que no venían han llegado ya, y los que venían han quedado atrás”.

Creo que la Navidad es disfrutar en familia, pero también es mirar de dónde venimos, qué  nos hizo lo que somos. Y somos también la música que escuchamos mientras crecíamos. Y como esta música nos la compartieron nuestros padres, tíos o primos mayores, es como una herencia que atesoramos. 

 Si hoy tomo un taxi tarde en la noche conducido por un señor de edad mediana, quizás tenga a Héctor Lavoe como cantándole a él solito: “Se acerca la Navidad, y a todos nos va a alegrar, el jibarito cantando aires de felicidad”.  A  propósito: ¿qué es un jibarito?  Seguro el taxista tampoco lo sepa, pero silbará  la tonada. Y si es conversador me dirá: “ya no hacen música como esta”.

Comentarios

 

 
Cocina
Horóscopo
Ventana Abierta
Por la Sombrita
Venus
Marte
Moda
Belleza
Conversación
Lista de Ellas
Diario de Mamá
Finanzas
Sociales
 
 
 
Traducir esta página
SONDEO

© 2008-2011. Editorial por la Democracia S.A. Derechos reservados. (507)222-1222
Apartado 0819-05620 El Dorado Ave. 12 de octubre, Hato Pintado Panamá, República de Panamá