En Panamá, la ley bancaria brinda a los bancos la libertad de modificar a su arbitrio la tasa de interés aplicada tanto a cuentas de depósito como de créditos y préstamos.
Siendo así las cosas, un banco podría repentinamente, sin previo aviso, subirle las tasas de interés a su tarjeta de crédito, presionándole financieramente.
Sus opciones ante esto podrían ser las siguientes:
1. Rechazar la medida y devolver la tarjeta a su banco acogiéndose a lo estipulado en el artículo 13 de la Ley 81 del 29 de diciembre de 2009, que regula lo relativo a las tarjetas de crédito, y que indica que usted puede devolverla en cualquier momento al banco y este tiene que recibírsela, y a partir de allí solo le podrá cobrar los intereses correspondientes sin aplicar otros cargos. Así que usted devuelve la tarjeta mediante una carta o nota en original y copia que le deben firmar o sellar y continúa pagándola hasta su final.
La consideración importante en cuanto a esta decisión es que tiene que analizar si debe o no devolver una tarjeta de muchos años, porque puede afectar el aspecto de antigüedad de sus créditos en su reporte de la Asociación Panameña de Crédito.
No es necesario devolver la tarjeta aunque le incrementen la tasa de interés si usted es de esos clientes ordenados y previsores que consume solo lo que puede pagar y paga la totalidad de los cargos en la fecha fijada.
Tampoco es bueno deshacerse de una tarjeta a la que le subieron la tasa de interés si es la única que tiene y no puede pagar sus cuentas en efectivo en el día a día, o la tarjeta es su única referencia de crédito. En este caso su tarjeta es algo así como su último recurso de financiamiento. Igual ocurre si sus otras tarjetas ya tienen la totalidad del límite de crédito copada, para lo cual debería pagar las cuentas más chicas y luego las más grandes.
2. Su otra opción es negociar con su banco una mejor tasa si el incremento no es atribuible a una mala “conducta financiera” suya; esto es morosidad, sobregiros constantes, uso descontrolado para sacar dinero en efectivo. Su opción aquí podría reforzarse con ofertas de mejores tasas de otros bancos competidores.
3. Abonar mucho más del mínimo mensualmente y no usar la tarjeta hasta que haya bajado el saldo. Reduzca sus gastos y mantenga la disciplina de pagos.
4. Transferir el saldo de su tarjeta a otro banco que le fije una menor tasa. Asegúrese de poder hacer esto luego de revisar su nivel de endeudamiento y sus referencias crediticias. Ningún banco quiere atraer clientes con problemas de pago.
Si se cambia de banco, trate de pagar siempre más del mínimo y controle bien el uso de la tarjeta con miras a finalizar rápido el compromiso.
5. Aceptar el incremento de la tasa de interés. Continúe con la tarjeta y trate de ver cómo paga rápido la deuda.
Trate de no usar la tarjeta por un tiempo. Quizás podría analizar la idea de consolidar las deudas de tarjetas mediante un préstamo personal a máximo cinco año, y devolver algunas considerando los aspectos del primer punto.
Usar bien la tarjeta le puede garantizar que no le suban la tasa de interés y darle más poder de negociación frente a su banco.
Feliz año 2013. |