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¿Demasiadas Deudas?
José S. Canto
A.
joseca@cwpanama.net
Como asesor financiero
personal me ha tocado conversar y ayudar a muchas personas que
se sienten presionadas por el nivel de endeudamiento y las crecientes
dificultades que enfrentan para pagar sus compromisos. Tener deudas
no es un problema, el problema empieza cuando usted no puede pagarlas
todas y se endeuda más para tratar de cumplir con esos pagos.
La salud, la vida
matrimonial, familiar, social, en fin, la calidad de vida de muchas
personas son afectadas por el alto nivel de endeudamiento que les
asfixia. El monto promedio del endeudamiento de los panameños y
panameñas entre los 18 y 78 años es difícil de determinar; algunos
economistas panameños que han estudiado el fenómeno lo estiman
alto, aunque nadie da cifras exactas.
La mayoría de las
deudas personales con instituciones financieras están basadas en
la existencia de un salario del prestatario, el cual por último,
está protegido por un seguro de vida, pero su seguridad se basa
en la convicción existente en bancos, financieras, cooperativas
de ahorro y crédito, compañías de seguros, bolsa de valores y además,
de que, por ejemplo, el empleador más grande de Panamá –el Estado
panameño– podrá seguir pagando pensiones y jubilaciones y que las
empresas privadas que se consideran lo suficientemente sólidas
para seguir operando sin problemas, podrán continuar pagando salarios
por digamos mínimo 15 años más.
Por otra parte, muy
pronto, muchos profesionales dependientes de uno o más salarios,
dada la recién aprobada reforma tributaria, experimentarán en la
práctica un impacto negativo en su flujo de caja personal y hasta
una posible reducción de sus ingresos y problemas de liquidez por
las nuevas cargas tributarias sobre los gastos de representación
que muchos de ellos reciben. Bancos y financieras tendrán que revisar
sus planes de préstamo y sus programas de cobros de préstamos para
ajustarlos a nuevas realidades.
Definir en qué momento
se torna excesiva la deuda depende de su ingreso y sus gastos.
Los expertos financieros sugieren que hasta el 20% máximo del ingreso
bruto puede ser destinado al pago de deudas sin que su vida financiera
sufra menoscabo.
Sin embargo, si las
hipotecas, alquileres o el costo de la comida, gasolina, energía
y teléfonos son altos o usted tiene otras situaciones que afectan
su ingreso real, entonces dispondrá de menos dinero para pagar
cuentas o deudas contraídas al comprar o utilizar servicios y sentirá el
peso de las deudas.
Como la deuda afecta
el resto de su vida, el conocimiento exacto de su magnitud y valor
en el tiempo le será de gran ayuda también para determinar cuándo ésta
es excesiva.
Piense en lo que
usted quiere hacer con su vida, las cosas o actividades que le
dan satisfacción y sabrá entonces cómo debe gastar su dinero. Si
usted no puede hacer lo que quiere porque está pagando cuentas
viejas, los “tarjetazos” dados en momentos de impulsividad o de
descontrol financiero , o si pasa mucho tiempo preocupado por no
tener suficiente dinero para sus gastos diarios, quizás sea el
momento de desarrollar un plan de revisión, control y reducción
gradual de sus deudas.
Cuando usted reconoce
que tiene problemas financieros, lo cual es un gran primer paso
a dar, entonces el otro paso es ampliar en gran medida el conocimiento
de su situación financiera. Muchas personas con altos niveles de
endeudamiento tienden a sobrestimar la seriedad de sus problemas
financieros justo porque no los conocen bien o no saben cómo manejarlos.
Haga de la reducción
de sus deudas su primera prioridad; pero parta de su exacto conocimiento.
Coloque las deudas por monto, de menor a mayor con todos los detalles:
fecha de inicio, pago mensual, tasa de interés a pagar, pagos mínimos,
morosidad que ya acumuló, acreedor y todos los otros detalles que
le ayuden a comprender bien sus deudas. No excluya ninguna deuda
por pequeña que le parezca. Empiece concentrándose en las más pequeñas
y siga luego con las otras.
• el autor es asesor
financiero
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