Publicado el viernes 11 de febrero de 2005 - Edición No. 774 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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ESTA SEMANA

Superando Obstáculos
Miguel Atencio

El subdirector de la Dirección Nacional de Discapacidad del Ministerio de la Niñez, la Juventud, la Mujer y la Familia ha luchado toda su vida porque se respeten los derechos de la población con discapacidad. ROSALÍA AROSEMENA A.

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Desde pequeño, el profesor Miguel Atencio fue crítico de las injusticias que vive la población con discapacidad y reclamaba su lugar en la sociedad dando ejemplo a otras personas que, como él, tienen limitaciones físicas. Hoy, ocupa una posición desde la cual puede generar soluciones concretas como subdirector de la Dirección Nacional de Discapacidad del Ministerio de la Niñez, la Juventud, la Mujer y la Familia (MINJUMFA).

La historia de Miguel

Debido a los estrechos lazos consanguíneos de sus padres, Miguel nació con una patología conocida como retinitis pigmentosa, que poco a poco le fue quitando la visión hasta que la perdió totalmente a los 14 años.

Su familia tomó la enfermedad con naturalidad.

“Nunca se me ubicaba en una última fila o se me escondía”, explica Miguel. “Eso conllevó a que yo fuera adquiriendo un nivel de seguridad y una autoestima alta, que me permitieron comprender que el hecho de que yo tuviera una limitación no implicaba que no pudiera interactuar con los demás niños”.

Así creció Miguel, con un envidiable deseo de superación. “En mi casa nunca existió una cultura del no. Mis padres me decían que si yo creía que podía hacer algo que lo hiciese”, cuenta Miguel. “Así que a medida que iba creciendo y se iba agravando la enfermedad para mí no fue traumático porque seguía haciendo las actividades normales: Iba al cine –actividad que todavía realizo en compañía de amigas (ríe), participaba en los juegos de fútbol...”.

En fin, todos los pasatiempos de un adolescente, concluyó Miguel. Sus estudios de secundaria, a diferencia de su primaria, no los realizó en escuelas segregadas sino en el Instituto José Dolores Moscote donde se destacó como dirigente estudiantil. Hazaña que repetiría varias veces en la universidad.

“Si yo hubiera seguido estudiando en escuelas segregadas, hoy día no tendría este puesto”, afirma este educador.

El verdadero reto

Miguel tiene un profesorado en educación media y actualmente está terminando la tesis para lograr una licenciatura en Sociología en la Universidad de Panamá, en donde no ha pasado desapercibido. Atencio fue el representante estudiantil de la junta de la Facultad de Humanidades, además de fundador y presidente de la Asociación de Estudiantes y Egresados Ciegos de la Universidad de Panamá.

Estas actividades Miguel las realizaba barajando su tiempo entre la universidad y su trabajo, pues en 1989 empezó a trabajar en la Lotería Nacional de Beneficencia como bibliotecario y llegó a ser coordinador de Recreación y Cultura. Todavía forma parte de la junta directiva de la Cooperativa de Empleados de la Lotería.

Pero hace la salvedad de que: “Yo estoy en donde estoy por mis méritos, no por inclusión”.

Barreras culturales

“Existen muchas barreras para la población discapacitada”, explica Miguel. “La más difícil de superar es la que te pones tú como individuo. Luego viene la barrera aptitudinal de las demás personas frente a tu discapacidad. En Panamá existe una cultura de segregación y lástima frente al discapacitado. Hay que cambiar ese ángulo. Nosotros somos seres humanos capaces de ejercer nuestros derechos”.

¿Cómo lograr ese cambio?

“Hay tres cosas que son clave”:

La educación. El discapacitado debe integrarse al sistema regular. De ese modo los demás niños se convertirán en adultos más tolerantes y maduros, y los niños con discapacidad comprenderán que sus limitaciones físicas no los hace diferentes de los otros niños.

El plano laboral. Hay que brindarle más oportunidades a las personas con discapacidad; de lo contrario, se perderá la inversión en su educación.

La participación comunitaria. Darle un espacio a las personas con discapacidad para que participen de actividades sociales y políticas. No es solo reestructurar mentalidades, sino también la arquitectura de las comunidades donde viven. ¿Cómo voy a participar en una reunión si ni siquiera puedo llegar a ella?

Enfocando problemas

Desde sus años de escuela, Miguel buscó espacios para divulgar la problemática de las personas con discapacidad, pero no fue hasta 1983, cuando empezó a trabajar en Radio Libre, que sus opiniones comenzaron a causar polémica. Para entonces él ya formaba parte de la Unión Nacional de Ciegos de Panamá, donde ha ejercido los cargos de vocal, tesorero, secretario, vicepresidente y presidente.

De 1990 a 1997 su labor de vocero del sector con discapacidad se consagró al convertirse en el productor y director del programa Enfoque Comunitario.

Finalmente, su lucha y preparación lo llevaron al cargo que actualmente ocupa en MINJUMFA. Por el momento, su prioridad se centra en lograr los objetivos de la campaña “Incluye”, que se realiza en coordinación con diferentes instituciones del Estado. La primera etapa de la campaña consiste en integrar chicos con discapacidad al sistema educativo regular, con el objetivo de equiparar su acceso a la educación. Hasta ahora se han habilitado técnicamente salones de unas 65 escuelas del país.

Problema de acceso

Miguel Atencio

explica que para que las personas con discapacidad puedan participar en actividades sociales y políticas se debe reestructurar la arquitectura de las comunidades donde viven. “¿Cómo voy a participar en una reunión si ni siquiera puedo llegar a ella?”.





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