¿Estoy en condiciones de comprar una vivienda?
José S. Canto A.
La compra o adquisición de una vivienda, sea una casa nueva, una usada o un apartamento, es el compromiso financiero más importante que una persona o familia acomete a lo largo de la vida. La decisión de comprar o no la vivienda ansiada es un asunto personal, independiente del mercado y de otros factores. Aquí es donde nos debemos preguntar: ¿Estamos listos, financieramente, para esta decisión?
Quizás ayude mucho revisar estos puntos, para saber si estamos o no listos para comprar una vivienda:
1. Tener un presupuesto orientado a la compra de la casa.
Recuerde que al meterse usted en el compromiso de un préstamo hipotecario, tendrá nuevos gastos que le impondrán un control cuidadoso de su dinero. Es preciso que usted sepa cuánto y cómo le entra dinero, y cuánto, cómo y cuándo le sale de su bolsillo este dinero. Saber esto le dirá con precisión cuánto puede apartar para una hipoteca.
2. Tener el abono para su préstamo hipotecario.
Muchos bancos solo financian el 80% del costo de la vivienda. Otros financian el 100%. Averigüe e infórmese bien antes de proceder a firmar algo. Recuerde que en los primeros años de su hipoteca, casi todo lo que usted paga va a intereses, y si usted no pudiera pagar la letra mensual, tendría graves problemas, pues si vende la casa, lo que obtenga no le alcanzará para pagar su deuda. Tenga en cuenta que el abono inicial es solo el comienzo de una serie larga de pagos que deberá hacer antes de ocupar su casa nueva (gastos de cierre, mudanza, servicios públicos, seguridad, seguros, amoblamiento, etc. )
3. ¿Es su fuente de ingreso segura y constante?
Recuerde, su hipoteca le exigirá que pague durante 10, 15, 20, 30, 40 años, una letra mensual más todos los otros costos que siempre le acompañan al tener una casa nueva. Considere su edad, su estabilidad laboral, su estilo de vida, sus gastos e ingresos reales, su salud. Podrá pagar su hipoteca ahora y dentro de seis meses más, cuando tenga hijos, cuando cambie de trabajo, etc.
4. ¿ Tiene ahorros para emergencias?
Es ideal tener de tres a seis meses de salario ahorrados antes de meternos en una hipoteca. Estos ahorros servirían si pierde el trabajo, si se enfermara, etc.
5. ¿Tiene sus deudas bajo control?
A los banqueros lo que realmente les interesa es que usted tenga suficiente dinero para pagarles la hipoteca. Revise su relación deuda/ingreso y si está en el orden del 35%, es casi seguro que podrá asumir un compromiso de una hipoteca.
Concéntrese en bajar sus deudas en los próximos seis meses, en controlar su endeudamiento y en ordenar sus finanzas personales para que le concedan sin problemas su préstamo hipotecario.
6. Todo prestamista va a revisar su historial de crédito.
La APC es la instancia que brinda a los bancos y entidades financieras asociadas a ella, la información de crédito necesaria para tomar decisiones relativas a su solicitud. Si su historial de crédito es impecable, es seguro que ya tiene una buena parte del recorrido hacia su préstamo asegurado. Revise su historial de crédito por lo menos dos veces al año y empéñese en corregir cualquier información incorrecta que presente. Si usted no tiene un historial de crédito, puede solicitar una tarjeta de crédito con garantía de sus ahorros y usarla bien por algunos meses y listo, ya tendría una buena referencia de crédito. Pero eso sí, no continúe usando sin buen juicio dicho instrumento. Si su historial de crédito tiene manchitas o problemas, esfuércese por arreglar dicho asunto. Visite o converse con sus acreedores y busque formas de mejorar su reporte de crédito.
7. Revise sus planes a corto, mediano y largo plazo.
¿Desea seguir estudiando, tendrá más hijos en el corto plazo, tiene que enfrentar una operación que le afectará positiva o negativamente su salud, cómo está su matrimonio, se mudará de ciudad o país ? Es bueno preveer estas cosas, pues si se mete en una deuda hipotecaria, es probable que si algo de lo anterior pasa, podría tener presiones financieras. Piense bien y analice su situación a corto, mediano y largo plazo. A veces, si usted no piensa quedarse mucho tiempo en un área, es mejor alquilar que asumir por tan largos períodos un compromiso como lo es un préstamo hipotecario.
8. Por último, comprar casa o apartamento implica un cambio en el estilo de vida. Tendrá que cortar o hacer que alguien corte el césped, ocuparse de asuntos de mantenimiento, impuestos, etc. ¿Está lista para esto?
El autor es asesor financiero personal
ellasconsulta@prensa. com |