Publicado el viernes 28 de noviembre de 2003 - Edición No. 721 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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SOLO PARA ELLOS

Máquinas se apoderan de Estados Unidos

Textos: The New York Times, DPA

Una nueva generación de máquinas de autoservicio se está incorporando a la vida diaria de muchos norteamericanos. Rechazadas durante décadas por ser consideradas demasiado complicadas, las máquinas son ahora preferidas por gente cuya fe en la tecnología aumenta en la misma proporción en que disminuye su grado de satisfacción con las formas más tradicionales de servicios al cliente.

Por ejemplo, Kimberly Ward, de 37 años de edad, paga la nafta solo en surtidores que aceptan tarjetas de crédito. Hace las compras en Marsh, un supermercado de su barrio cuyas máquinas permiten a los clientes seleccionar, embolsar y pagar las mercaderías que compran. Su cajero favorito es el automático.

Pronto la gente casi no tendrá opción. Con el afán de ahorrar costos laborales, las empresas aceleran el paso de la automatización. Según la consultora IDC, hacia fines de este año ya se habrán instalado casi 13,000 sistemas automatizados —más del doble que en 2001— en comercios minoristas norteamericanos.

Los locales de comidas rápida como Jack in the Box y McDonald’s están probando con puestos de pedido automatizados que, según los ejecutivos de esas empresas, permitieron reducir el tiempo de espera y la necesidad de recurrir a un mozo o a una camarera.

La súbita invasión de las máquinas anuncia lo que los economistas consideran la eventual robotización de gran parte del sector de servicios. En una típica paradoja económica, ya han comenzado tanto a eliminar puestos de trabajo como a aumentar la productividad. Pero su llegada también promueve una recomposición de la confianza de la gente en las máquinas. Aunque se las elogia por su conveniencia, esos dispositivos provocan un impulso antisocial que los críticos consideran perturbador.

Las empresas insisten en que su intención no es reemplazar el trabajo humano por máquinas, sino que tienen previsto una mayor competencia para mejorar sus servicios. Sin embargo, los sindicatos advierten que ya se han perdido muchos puestos de trabajo como consecuencia directa de la automatización y que las máquinas hacen que disminuya la percepción que los clientes tienen del servicio.


Querella contra médicos que alteraron sexo

Los padres de un niño que a los ocho años fue convertido en mujer, a través de una cirugía, presentarán una querella en contra del hospital santiaguino donde se hizo la intervención, ya que se llevó a cabo sin la autorización paterna, informa la prensa chilena.

El afectado nació como José Armando Navarro Gómez, en 1981, en una localidad campesina de Parral (a 306 kilómetros al sur de Santiago). Debido a una severa desnutrición y problemas para regular la temperatura corporal, pasó internado siete años en el hospital Sótero del Río de Santiago.

Leontina Gómez, madre de esta persona, que hoy tiene 22 años, contó al diario El Mercurio que fue en ese hospital donde los médicos determinaron que tenía un aparato reproductor masculino y femenino, y resolvieron operarlo para transformarlo en mujer, sin el consentimiento de su familia.

La progenitora explicó que los facultativos le dijeron que José Armando era genéticamente mujer y que debía cambiarle el nombre. También le informaron que en el futuro desarrollaría pechos, tendría menstruación y podría ser madre.

Ahí mismo decidió llamarle Carolina del Carmen. Sin embargo, nunca oficializó el cambio de nombre ni de sexo, debido a la escasa cultura que posee.

Leontina Gómez dijo al rotativo, entre lágrimas, que los médicos no saben el daño que hicieron al muchacho, a quien quitaron sus genitales para construirle una vagina.

Aseveró que el lado femenino de su “hija” no se manifestó nunca, y se comportaba como hombre. Incluso, actualmente José o Carolina luce una apariencia varonil que incluye barba.


Un sorbo de humor

Chistes feministas:

—¿Cuándo un hombre demuestra que tiene planes para el futuro?

Cuando compra 2 cajas de cerveza.

—¿Qué diferencia hay entre un hombre y un mango verde?

El mango madura.

—¿Por qué las mujeres casadas son más gordas que las solteras?

La soltera llega a casa, ve lo que tiene en el refrigerador y va para la cama, la casada ve lo que tiene en la cama y va para el refrigerador.

—¿Por qué es tan difícil hallar hombres bonitos, sensibles y cariñosos?

Porque normalmente ellos ya están enamorados.

—¿Cómo hacer para que un hombre haga abdominales?

Colocando el control remoto entre los dedos del pie.

*****

Chistes machistas:

—Las mujeres son como los indios, solo se pintan cuando quieren guerra

—¿Qué hacen las mujeres para matar un pez?

Intentan ahogarlo.

—¿Cómo se sabe cuando una mujer usó un ordenador?

Simple, hay corrector en la pantalla.

—¿En qué se parecen las mujeres a los columpios?

En que al principio es divertido, pero después marean.

*****

Lema del vago:

Lo intento, pero no lo hago.

 



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