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Con 3 ‘strikes’, estás ‘out’
Quiero compartir con ustedes
una teoría de una buena amiga. “Tres
oportunidades son suficientes para darse cuenta de si ese pretendiente
que te está rondando vale la pena. Solo tienes que aplicar las
reglas del béisbol. Con tres strikes estás out”.
¿Cómo funciona esto? Pongamos un ejemplo de estos increíbles
casos de la vida real. Mariana conoció a Ramón a través de unos
amigos en común. La invitación se dio por parte de él unos días
después. “¿Te parece si paso por ti a las ocho?” Ella respondió, “Perfecto.
Te espero”.
Mariana llegó del trabajo a eso de las seis y media, descansó unos
minutos y empezó a arreglarse. Para la hora pactada ella estaba
lista, sentada en la sala de su apartamento esperando a su date.
Pasaron las 8:00, 8:15, 8:30... Mientras, Mariana ya estaba sintiendo
un poco de hambre.
Strike uno. La impuntualidad
es una de las desconsideraciones más grandes que puede hacer un interesado en la primera cita. Se
pregunta una en ese momento ¿dónde está el interés?
A las 9:45 sonó el timbre, era Ramón con su cara más fresca que
nunca. “¿Cómo estás?” Mariana solo atinó a responder “bien”. Tomó su
cartera para disponerse a salir cuando Ramón le dice “¿No crees
que mejor nos quedamos aquí tomando algo?”.
“Pensé que íbamos a salir, lo siento, aquí no hay nada de tomar”,
respondió Mariana algo desconcertada.
“No te preocupes, yo voy a la bodega a buscar algo”.
Strike dos. No hubiera
habido ningún problema si ese hubiese
sido el plan desde un principio, pero aquello daba todos los visos
de ser una estrategia para ahorrarse el dinero de la salida.
Ramón salió en busca de una botella de vino, cosa que le podría
haber tomado unos 20 minutos, pero no fue sino una hora después
que él regresó al apartamento de Mariana. “¿Qué te pasó? ¿Por qué te
demoraste tanto?”. Imaginen la sorpresa de Mariana al escuchar
la respuesta de Ramón.
“Es que me encontré con unos amigos en la bodega y nos quedamos
comiendo un cevichito...”.¡Qué descaro!
Para darle la última oportunidad a su pretendiente, Mariana le
preguntó “¿y me trajiste algo?” La respuesta fue: “la verdad es
que no lo pensé”.
Strike tres y un automático ¡out!
¿Dónde quedó el cerebro de Ramón y cómo se le ocurrió que
Mariana iba a soportar todas sus desconsideraciones?
Las preguntas más interesantes, ¿pensaría él que tenía la oportunidad
de salir con Mariana nuevamente? ¿Lo aceptaría ella?
Obviamente Mariana no le aceptó ninguna otra invitación a Ramón.
Hubiese sido el colmo luego de lograr en una sola velada los tres strikes.
Hay que señalar que este es
un caso extremo. A veces para llegar a un out se dan una infinidad de lanzamientos que pueden
llegar a ser fouls, bolas, o pueden ser batazos que permitan
correr hacia primera base, sin que necesariamente pasen de allí.
En algunos casos, un hermoso batazo puede llevar la bola justo
a manos de los contrarios llevándolo al out, sin necesidad
de los tres strikes.
Para mi amiga, tres oportunidades
son suficientes para conocer los dotes de bateador y corredor
de aquel que quiere anotarse una
carrera y ganar el partido. Otras extenderán un poco y más que
un out, esperarán el resultado de un episodio completo,
pero a la larga, el resultado es el mismo, ya que si el bateador
no es bueno, tarde o temprano, luego de fallar, termina el turno.
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