Publicado el viernes 28 de noviembre de 2003 - Edición No. 721 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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LA VIDA EN FUCSIA

Con 3 ‘strikes’, estás ‘out’

Quiero compartir con ustedes una teoría de una buena amiga. “Tres oportunidades son suficientes para darse cuenta de si ese pretendiente que te está rondando vale la pena. Solo tienes que aplicar las reglas del béisbol. Con tres strikes estás out”.

¿Cómo funciona esto? Pongamos un ejemplo de estos increíbles casos de la vida real. Mariana conoció a Ramón a través de unos amigos en común. La invitación se dio por parte de él unos días después. “¿Te parece si paso por ti a las ocho?” Ella respondió, “Perfecto. Te espero”.

Mariana llegó del trabajo a eso de las seis y media, descansó unos minutos y empezó a arreglarse. Para la hora pactada ella estaba lista, sentada en la sala de su apartamento esperando a su date. Pasaron las 8:00, 8:15, 8:30... Mientras, Mariana ya estaba sintiendo un poco de hambre.

Strike uno. La impuntualidad es una de las desconsideraciones más grandes que puede hacer un interesado en la primera cita. Se pregunta una en ese momento ¿dónde está el interés?

A las 9:45 sonó el timbre, era Ramón con su cara más fresca que nunca. “¿Cómo estás?” Mariana solo atinó a responder “bien”. Tomó su cartera para disponerse a salir cuando Ramón le dice “¿No crees que mejor nos quedamos aquí tomando algo?”.

“Pensé que íbamos a salir, lo siento, aquí no hay nada de tomar”, respondió Mariana algo desconcertada.

“No te preocupes, yo voy a la bodega a buscar algo”.

Strike dos. No hubiera habido ningún problema si ese hubiese sido el plan desde un principio, pero aquello daba todos los visos de ser una estrategia para ahorrarse el dinero de la salida.

Ramón salió en busca de una botella de vino, cosa que le podría haber tomado unos 20 minutos, pero no fue sino una hora después que él regresó al apartamento de Mariana. “¿Qué te pasó? ¿Por qué te demoraste tanto?”. Imaginen la sorpresa de Mariana al escuchar la respuesta de Ramón.

“Es que me encontré con unos amigos en la bodega y nos quedamos comiendo un cevichito...”.¡Qué descaro!

Para darle la última oportunidad a su pretendiente, Mariana le preguntó “¿y me trajiste algo?” La respuesta fue: “la verdad es que no lo pensé”.

Strike tres y un automático ¡out!

¿Dónde quedó el cerebro de Ramón y cómo se le ocurrió que Mariana iba a soportar todas sus desconsideraciones?

Las preguntas más interesantes, ¿pensaría él que tenía la oportunidad de salir con Mariana nuevamente? ¿Lo aceptaría ella?

Obviamente Mariana no le aceptó ninguna otra invitación a Ramón. Hubiese sido el colmo luego de lograr en una sola velada los tres strikes.

Hay que señalar que este es un caso extremo. A veces para llegar a un out se dan una infinidad de lanzamientos que pueden llegar a ser fouls, bolas, o pueden ser batazos que permitan correr hacia primera base, sin que necesariamente pasen de allí. En algunos casos, un hermoso batazo puede llevar la bola justo a manos de los contrarios llevándolo al out, sin necesidad de los tres strikes.

Para mi amiga, tres oportunidades son suficientes para conocer los dotes de bateador y corredor de aquel que quiere anotarse una carrera y ganar el partido. Otras extenderán un poco y más que un out, esperarán el resultado de un episodio completo, pero a la larga, el resultado es el mismo, ya que si el bateador no es bueno, tarde o temprano, luego de fallar, termina el turno.



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