Publicado el viernes 28 de noviembre de 2003 - Edición No. 721 | Inicio | e-mail | Foros | Favoritos | Buzón | ? |
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SALUD

Mamá, descansa

Después del parto toda la atención se dirige al nuevo bebé; la propia madre olvida que también necesita cuidados

En los nueve meses que dura el embarazo todos los cuidados se dan a la madre: que coma bien, vaya al médico, que no se canse, que no se esfuerce. Sin embargo, una vez ha nacido el niño, la atención es toda para el niño, y esto es muy normal.

Pero, pasado el parto, la madre puede sentir fuertes cambios de ánimo que tienen su origen en el desequilibrio hormonal y en las tantos dudas y temores que pueden sobrevenir de traer a un nuevo ser al mundo: “podré cuidarlo”, “seré una buena mamá”. Estas preocupaciones pueden ser más en el caso de madres solteras o de aquellas que atraviesan problemas económicos.

Justamente, por toda esta situación, la madre y quienes la rodean no pueden olvidar que ella también necesita cuidarse. Un aspecto importante es el descanso. El que ella esté bien redundará en beneficio del bebé.

A muchas mujeres durante el embarazo se les dice: “duerme ahora todo lo que puedas”; esto es en realidad un excelente consejo, pues cuando el niño llegue a casa tendrá que ajustar todos sus patrones de sueño. Un recién nacido típico se despierta aproximadamente cada tres horas, necesita ser alimentado, cambiado y consolado. Sobre todo si se trata del primer bebé, la madre puede sentir un cansancio enorme.

Es probable que durante varios meses mamá no sepa lo que es dormir ocho horas seguidas, sin embargo, hay algunas medidas que se pueden tomar para que la nueva mamá repose y tome fuerzas para hacer en las mejores condiciones posibles su labor.

Acepte la ayuda: En este momento es bien recibida toda la ayuda que familiares y amigos quieran darle, ya sea para hacer mandados, limpiar la casa o cocinar. Sería ideal que durante las primeras semanas mamá pueda ocuparse básicamente de alimentar al bebé y cuidar de los dos.

Duerma cuando el bebé duerma: Al principio puede ser difícil acostumbrarse porque esto significará aprovechar algunos minutos de descanso varias veces al día, pero si suma ese tiempo verá que ha obtenido algo provechoso.

Ahorre pasos y tiempo: Mantenga la cuna del bebé cerca de su cama para alimentarlo durante las noches, por lo menos durante los primeros meses.

Modere las visitas: Los nuevos papás se sienten felices de mostrar a sus conocidos al bebé. Sin embargo, las visitas extensas pueden ser agotadoras para la madre, quien necesita de todo el tiempo disponible para descansar. Deje que alguien más atienda a los visitantes y no se sienta mal por pedir permiso a sus amigos para ir a tomar una siesta.

Salga de casa: Ahora más que nunca tiene que encontrar unos minutos para estar sola. Esto será posible con la ayuda de su pareja u otros familiares que la apoyen en el cuidado del bebé. Prográmese para salir de casa todos los días por lo menos 15 minutos; esto le permitirá ejercitarse y tomar otro aire para seguir con su nueva labor de madre. Si no le es posible salir, tenga a mano un libro de su agrado o ponga un disco que le guste para despejar su mente.

Recurra al biberón: Luego de las cuatro primeras semanas, pregúntele a su médico por la posibilidad de emplear un biberón con leche materna para alimentar al bebé ocasionalmente. Esto permitirá que otra persona además de la madre pueda alimentarlo durante las noches. Con esto la madre ganará un poco más de descanso.

Es normal que las madres sientan el impulso de entregarse las 24 horas al cuidado de los recién nacidos. No pueden olvidar que para hacer esto deben estar bien alimentadas y descansadas. El tiempo utilizado en cuidarse a sí misma ayudará a estar de mejor humor para atender al bebé y tratar con su pareja.



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