Bloqueadores engañosos
La Asociación Panameña de Dermatología expone los peligros por el uso de ciertos productos para combatir los efectos solares en la piel.
MARÍA DEL PILAR MÉNDEZ
Los días amanecen grises y tímidos rayos de sol llegan a tierra por los pocos espacios que dejan las nubes.
Esos haces de luz que parecen tan inofensivos vienen cargados de rayos ultravioletas, y la protección de la piel, además de la ropa, la dan las cremas de protección solar.
La radiación solar (UV) es uno de los principales factores responsables del desarrollo del cáncer de piel, sobre todo la radiación ultravioleta.
Los rayos UV que alcanzan la tierra pueden ser divididos en UVA y UVB, cada uno de ellos con un riesgo específico de daño sobre la piel, ya sea por lesión directa o por sensibilización alérgica asociada a diversos factores.
En Panamá, la incidencia de rayos ultravioletas es muy alta debido a la cercanía con el ecuador, la disminución de la capa de ozono y los cambios climáticos. Según el Laboratorio de Física y la Atmósfera de la Universidad de Panamá, los índices de radiación UVB en 2007, durante la estación seca, fueron en promedio de 85%, mientras que en la lluviosa osciló entre el 65%. Durante la estación seca de 2008, la medición llegó a marcar 92% de radiación UVB, sin cuantificar la UVA que también produce enfermedades cutáneas.
El doctor Osvaldo Samudio, próximo presidente de la Asociación Panameña de Dermatólogos (APD), destaca que estimular la fotoprotección o protección solar ‘es una de las principales herramientas con las que contamos quienes estamos dedicados al cuidado de la piel y ha sido una campaña sostenida por la APD en la prevención del cáncer de piel’.
Agrega que evitar la exposición solar no siempre es posible, ya sea por el tipo de trabajo o por el estilo de vida que llevan las personas, de modo que se deben tomar medidas para prevenir el efecto del sol sobre la piel.
Pero la dermatóloga Gioconda Gaudiano, directora del programa de detección y prevención del cáncer de piel de Fundacáncer, señala que recientemente la APD ha determinado que muchas de las marcas comerciales de protectores solares contienen ingredientes que son perjudiciales para la salud.
> El ingrediente y sus efectos
El componente de las cremas solares al que refieren Gaudiano y la APD es la oxibenzona o benzofenona 3, presente en la casi todas las marcas comerciales de venta en Panamá.
‘Este producto sí es efectivo como protector solar, pero son fotoinestables, es decir que cuando les da la luz liberan radicales libres’ destaca la doctora.
De sus efectos, Gaudiano indica que dañan el DNA de las células y producen cáncer de piel. Otro resultado negativo es que al absorberse, producen alteración en las hormonas como el estrógeno. También provocan la degeneración del colágeno y acrecientan el envejecimiento cutáneo.
Asimismo, Samudio, en nombre de la APD, menciona que puede causar reacciones fotoalérgicas; se absorbe a través de la piel, encontrándose sus metabolitos (residuos) en la orina y, en mujeres de edad fértil, se ha asociado a partos con bebés de bajo peso.
Pero la oxibenzona no sólo se usa en protectores solares, sino también en maquillajes que tienen protección solar.
> Reacciones
Por otro lado, consultamos a Iván Arias, de Importadora Arias, distribuidores de Hawaiian Tropic en Panamá. Él indica que había pasado la inquietud de los dermatólogos panameños a los fabricantes, sin embargo, añade que la fórmula está aprobada por la FDA, pues es el mismo que se vende en Estados Unidos y cuenta con su respectivo registro sanitario panameño. Además, pide tener cautela con estos temas para no fomentar temor en las personas y que dejen de protegerse contra los efectos del sol.
La U. S. Food & Drug Administration permite el uso de la oxibenzona (benzofenona 3) en los productos cosméticos y protectores solares, pero señala que debe usarse sólo 6% dentro de la fórmula.
> Investigaciones
Entre los estudios en los que la APD basa sus conclusiones está el del Centro de Control y Prevención de Enfermedades de Estados Unidos (CDC por sus siglas en inglés), publicado el 21 de marzo 2008 en la página web de la CDC .
Realizado por los especialistas Antonia M. Calafat, Lee-Yang Wong, Xiaoyun Ye, John A. Reidy, y Larry L. Needham, el estudio es un análisis de la exposición de los residentes de Estados Unidos a sustancias químicas, en este caso la benzofenona 3.
Dicho estudio arrojó como resultados que el 96% de 2,517 personas evaluadas, tenía residuos de benzofenona 3 en sus muestras de orina, lo que da pie para más investigaciones sobre posibilidad de niveles de toxicidad.
> En Europa
Con el inicio del verano, la Unión Europea expone que ni aún las cremas que prometen una protección total pueden bloquear por completo los peligrosos rayos UVA y UVB, anunció la Comisión de la Unión Europea en Bruselas.
La Unión Europea había convenido con la industria en 2006 que los envases de los protectores solares no debían prometer el 100% de protección y que debían agregar en los estuches la información respecto de la cantidad de rayos UVA contra los que protege.
Más de tres millones de europeos enferman cada año de cáncer de piel, según informes de la Organización Mundial de la Salud.
La dermatóloga Gioconda Gaudiano manifiesta que en Europa no se utiliza la oxibenzona o benzofenona 3 para la elaboración de cremas de protección solar.
> Recomendaciones
Gaudiano señala que es importante que las personas lean la lista de ingredientes de los productos que consumen, tanto protectores como maquillaje.
La APD enlista los siguientes consejos:
Evitar el sol en las horas de mayor intensidad de radiación. Cerca del mediodía la radiación solar incide en forma perpendicular sobre la superficie terrestre, es filtrada por una extensión menor de atmósfera, lo que aumenta el efecto de los rayos ultravioletas sobre la piel. Evitar el sol entre las 10:00 a. m. y las 4:00 p. m. es una conducta saludable y preventiva del cáncer de piel.
El uso de barreras, como las ropas con protección solar o los sombreros o gorras, es también otra herramienta contra el daño solar, y es la única recomendada en niños menores de 6 meses.
El uso regular de fotoprotectores es otra estrategia y una forma práctica de prevenir hasta cierto punto los daños causados en la piel por la exposición solar. Los protectores solares reducen la formación de lesiones como las queratosis actínica, el carcinoma espinocelular y basocelular, además de reducir el fotoenvejecimiento que nos lleva al desarrollo de arrugas prematuras.
Los protectores solares están dirigidos a disminuir el efecto de esta radiación sobre la piel. Pueden ser protectores de pantalla o barrera (aquellos que reflejan o dispersan la radiación solar), y los filtros solares o protectores químicos (aquellos que absorben la radiación).
Son catalogados también como resistentes al agua, los que permanecen en la piel luego de 40 minutos de inmersión, y los muy resistentes o a prueba de agua, que permanecen luego de 80 minutos de inmersión. También pueden estar dirigidos a protegernos de la radiación ultravioleta A o B.
Son recomendados los que contienen óxido de zinc y dióxido de titanio, que forman una barrera en la piel ya que son fotoestables, es decir no se descomponen con la luz solar. ‘Su inconveniente es que se ven blancos y la gente los rechaza, sin embargo, la nueva tecnología los ha reducido a nanopartículas que minimizan ese efecto’, dice Gaudiano.
Los protectores solares llevan grabado un número, el factor de protección solar (SPF), y este número representa una relación que compara el tiempo de desarrollar enrojecimiento en una piel a la que se le ha aplicado el protector solar, y el tiempo de desarrollar el mismo enrojecimiento sin el protector. Así, por ejemplo, si una persona presenta enrojecimiento a los 10 minutos de exponerse al sol, al aplicar un protector solar con SPF 15, demorará 150 minutos en desarrollar enrojecimiento bajo la misma intensidad de radiación solar.
Un protector solar con SPF 15 provee una amplia protección a la mayoría de los individuos, filtrando más de 93% de la radiación UVB, lo que lo convierte un una excelente herramienta para el uso diario, siempre y cuando se aplique la cantidad recomendada por el fabricante. Un protector con SPF 30 filtra casi 97% de esta radiación. Valores mayores ofrecen una ventaja limitada y son utilizados en casos específicos. Debe repetirse la aplicación del protector cada dos horas si permanecemos expuestos a la radiación solar.
No es una opción no usar las cremas solares, pues aunque se usen lentes para el sol y sombreros de ala ancha, la luz reflejada en las superficies también afecta la piel. |