Listos para casarse
Los días en que las parejas de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días tenían que viajar a otro país para casarse por la iglesia se acabaron, porque Panamá ya tiene un templo mormón.
VANNIE ARROCHA MORÁN
Hace 32 años, los guatemaltecos Julio y Blanca Alvarado viajaron nueve días en bus desde su país natal hasta el templo de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días, que les quedaba más cercano, para contraer matrimonio.
Según Blanca de Alvarado, juntar 60 dólares cada uno para hacer el viaje por tierra hasta Mesa, Arizona, Estados Unidos, les resultó muy caro para la época. Aunque ella laboraba como secretaria para una farmacéutica alemana y su entonces novio como contador en una empresa, dice que ‘tuvieron que ahorrar por año y medio. En ese tiempo [120 dólaresI era mucho dinero’.
El viaje realizado por esta pareja no surgió por pura aventura, sino porque su iglesia establece que la ceremonia del matrimonio y sellamiento, que significa unir sus vidas para la eternidad, sólo se puede realizar en un templo mormón. Y, para 1975, Guatemala aún no contaba con templo, sólo tenía capillas.
La vivencia de Blanca de Alvarado y del hoy sumo sacerdote en Guatemala y director de la Oficina de Asuntos Públicos para la región, Julio Alvarado, también la vivieron parejas panameñas que viajaban a Costa Rica para contraer nupcias a falta de un templo en Panamá. Viajar al país vecino representaba al menos 100 dólares por persona.
Los que no podían trasladarse por falta de recursos económicos sólo se casaban por lo civil, señala la encargada de Relaciones Comunitarias, la panameña Dalis de Noya, y aclara que estas parejas no eran estereotipadas por su condición.
Ahora, con un templo en el istmo, los creyentes podrán realizar su ceremonia religiosa de matrimonio en suelo panameño; también en éste se efectúan otras actividades religiosas, como el bautismo de familiares muertos (en el que se pide por el alma de éstos) y las clases de enseñanza sagrada en las salas de ordenanza, rituales que anteriormente tampoco podían vivir los mormones panameños.
> 'En nuestro suelo'
Entre el verdor de Cárdenas, corregimiento de Ancón, y el azul cielo, se alza, sobre una pequeña loma, el gris imponente del templo 127 de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días.
Esta iglesia ha estado abierta a todo público desde el 11 de julio y hasta mañana sábado 26. El domingo 27 se cerrarán sus puertas para su limpieza y arreglos, y el domingo 10 de agosto los mormones orarán para pedir a Dios que acepte su templo. Al día siguiente iniciarán sus labores propias, y de allí en adelante sólo pueden cruzar la entrada de esta iglesia mormones dignos, es decir, que cuenten con un año de ser miembros de la iglesia y que cumplan con los parámetros de vida establecidos por sus creencias.
Actualmente, en Panamá, la comunidad de mormones se estima que está conformada por 40 mil miembros, por lo que ya era meritoria de un templo.
Debido a estas cifras, el director de la Oficina de Asuntos Públicos considera que durante los primeros meses se realizarán aproximadamente ‘200 ó 300 matrimonios, tanto de parejas jóvenes como de parejas mayores que por motivos económicos no han podido trasladarse a otro país a unirse en matrimonio’.
Yamileth Mena, de Mañanitas, y Manuel Quintero, de Pedregal, son novios desde hace siete años. Ellos serán una de las primeras parejas en utilizar la sala de sellamiento del templo, único recinto donde se realiza esta ceremonia, al unir sus vidas en la mañana del martes 12 de agosto, y no sólo en esta vida, sino por la eternidad, como es la creencia de esta iglesia.
Con una sonrisa tímida y su voz en un susurro, Mena, asistente de preescolar, afirma que ‘he esperado bastante este día tan especial, lleno de emociones. Aparte de que voy a hacer mi familia, es grato venir a sellarme a este templo
por la eternidad’. Agrega que su vestido es ‘blanco, largo, estilo princesa’.
Lo normal dentro de la cultura panameña es que la novia salga vestida de blanco de su casa, pero esta no es una opción para las mormonas. Ellas deben llevar su vestido en percha y colocárselo dentro del templo, en un vestidor para mujeres creado justo para este fin.
Por su parte, Dalis de Noya informa que el vestido debe ser largo, preferiblemente con mangas largas y no debe tener escote.
Otra peculiaridad es que dentro del templo todos los presentes deben estar vestidos de blanco, incluyendo al novio. >>>
> Por una foto
Edgar Canto, de 23 años, conoció a Vielka Flores, de 22, porque fue elegido por uno de sus familiares como caballero del quinceaños de Vielka, y desde entonces son amigos, cuenta ella. Incluso en plan de amigos se tomaron una fotografía frente al templo en Cárdenas, cuando aún estaba en construcción, y algunas personas junto a ellos les pronosticaron que iban a terminar casándose. A ella esa posibilidad le causó gracia en el momento, afirma. Sin embargo, indica que ya llevan ‘un año y meses de ser novios’.
Ambos jóvenes chorreranos crecieron en familias mormonas.
La boda está planificada para abril de 2009 y actualmente la pareja está tomando una clase llamada ‘matrimonio celestial’ para prepararse para la vida en matrimonio, pues reconocen que convivir no es fácil.
‘Allí nos enseñan que todo se basa en amor, respeto y comunicación’, apunta Flores, quien cursa el último año de la carrera universitaria Tecnología Médica. Mientras que Canto, quien trabaja como asistente administrativo y estudia administración de empresas, expone otros puntos ‘tolerancia y paciencia, necesarios para la convivencia’.
La pareja Canto Flores planea invitar a su ceremonia de matrimonio a sus familiares y amistades más cercanos, considerando que en el salón de sellamiento sólo pueden estar entre 13 ó 15 personas sentadas (dependiendo de que en un silloncito para tres personas se puedan sentar cinco), la lista de invitados a la ceremonia religiosa debe ser muy corta.
Para presenciar un matrimonio mormón se debe cumplir con varios y estrictos requisitos, como que sólo pueden entrar al templo mormones que tengan un año de pertenecer a la iglesia. Si los padres de uno de los novios no pertenecen a esta religión, no pueden participar en la ceremonia religiosa ni poner un pie dentro del templo; deben esperar a los recién casados en el lugar establecido para la recepción junto al resto de los invitados no mormones.
> Estrictos
Dentro de la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días hay diferentes escalas de autoridad. Julio Alvarado aclara que la autoridad indicada para efectuar un sellamiento es un sumo sacerdote. Informa que en un templo se pueden efectuar hasta 20 matrimonios por día, pues ‘la ceremonia demora 20 minutos máximo’. Y menciona que este servicio no tiene costo, ya que la iglesia se sustenta con la donación del 10% anual de los ingresos de cada mormón. Aclara que las autoridades de la iglesia, diáconos, presbíteros y obispos no reciben remuneración por sus servicios.
Con respecto a unirse en matrimonio, agrega que las parejas deben cumplir con una serie de reglas, por ejemplo, llegar castos a esta unión. |